El espíritu y la misión de un vendedor

El espíritu y la misión de un vendedor

La misión del vendedor necesita tener objetivos terrenales y altruistas para que juntos le den el sentido a su profesión.

El espíritu del vendedor es una suma de cualidades y actitudes pero, en esencia, es un conjunto de valores y principios los cuales configuran ese ser especial denominado vendedor. Dentro de ellos, sin duda tendrá cabida el sentido de misión la cual se persigue con perseverancia hasta que se alcance el objetivo. También estará presente su orientación a la obtención de resultados los cuales no se alcanzan de cualquier manera sino con ética y pensando siempre en el beneficio del destinatario. Ni que decir de la presencia de atributos de liderazgo y el ser un gran comunicador, indispensables para interactuar y desarrollar las relaciones fundamentales de su trabajo. En el espíritu del vendedor exitoso convive un espíritu competitivo, luchador, lleno de pasión y amor por su profesión. 

  • La misión del vendedor:


"Mi misión como vendedor: es ayudar a mis clientes a que tomen buenas decisiones en el corto, mediano y largo plazo. No sólo buscaré su satisfacción momentánea, sino también su éxito. En la medida en que ayude a mis clientes, a mi empresa, a mis jefes, a mis compañeros, a mi equipo, y a mi familia a alcanzar lo que desean y necesitan, ellos me ayudarán a que yo alcance lo que deseo y necesito". 

La misión del vendedor será siempre la de superar sus logros alcanzados en el pasado, con medidas relacionadas con la satisfacción de clientes, trabajo en equipo, excelente clima laboral, balance de utilidades de servicio brindado a una comunidad y mercado siempre dispuestos y necesitados. Existen por lo tanto dos aristas de una misma moneda, las cuales el vendedor deberá vigilar para garantizar su crecimiento. De un lado se encontrará el afán de logro y consecución de resultados en ventas, y en la otra cara estará con ojos vigilantes la importancia de que estos resultados se traduzcan en beneficios de servicio para los clientes y para la empresa a la que representa. La misión del vendedor necesita tener objetivos terrenales y altruistas para que juntos le den el sentido a su profesión. 

  • La búsqueda incesante del beneficio del cliente:

El espíritu del vendedor fluye y divaga hasta que encuentra la luz que le oriente en la manera apropiada de atender el problema y necesidad del cliente. Una vez encontrada la necesidad, acudirá a todas sus armas, productos y servicios, para sanar las heridas que se encuentran abiertas y sedientas dentro del cliente. A veces, ni el propio cliente puede identificar su propio problema ni objetivo, por lo que el vendedor se convertirá en su asesor de confianza para apoyarlo en esta búsqueda. El espíritu del vendedor exitoso se enfoca más en su entorno que en su propio beneficio. 

  • El tipo de líder presente en el vendedor:

El vendedor requiere ser un líder de sí mismo, convencido de su misión y conocedor a fondo de su negocio. Adicionalmente el vendedor debe convertirse en un líder y referente para los clientes, capaz de ser un facilitador para que cada quien encuentre lo que busca. Cuando llega un visitante a la tienda, la mayoría de las veces no sabe la razón de fondo que le lleva a encontrarse en ese lugar. Tal vez, impulsado por un mensaje publicitario, referido por un amigo, con un problema por resolver sin alternativas claras de solución, con una angustia que le agobia y que necesita sanar. La misión del vendedor será la de servir de facilitador entre el cliente y la empresa, entre la necesidad y el producto, entre su objetivo y el logro. 

  • Ser un gran comunicador es más que hablar:

La comunicación en el vendedor se convierte en su principal herramienta para relacionarse con las personas. Entendiendo la comunicación en todas su expresiones, las cuales incluyen el poder para expresarse con las palabras y los gestos, el poder escribir y en la actualidad para expresarse en las redes sociales, el poder para hablar en público y comunicarse con pequeñas y grandes audiencias, especializadas y sencillas. En todos los casos deberá poder hacer el uso correcto de la comunicación para lograr que la audiencia le entienda, le interprete, y se motive a actuar. El espíritu del vendedor se expresa de mil maneras y es un gran comunicador por excelencia.

Recuerda que en el espíritu del vendedor están presentes su misión, el beneficio del consumidor, el liderazgo y el sello de gran comunicador. Unidos al espíritu competitivo, luchador, lleno de pasión y amor por su profesión. 

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